1891 Revolución en Chile

Introducción

El auge del movimiento obrero organizado impregna los últimos años del siglo XIX. 1891 no es una exception, y alberga un acontecimiento de profundo significado para la historia del socialismo: la celebration, por parte de la socialdemocracia alemana, del congreso de Erfurt. Por entonces, el partido de los trabajadores alemanes es el mejor organizado y el más numeroso de Europa, y encuadra en sus filas a teóricos tan importantes como Karl Kautsky, August Bebel, Wilhem Liebnecht y Karl Bernstein; pero no son tanto estas razones cuantitativas las que convierten las sesiones de Erfurt en trascendentales, sino el fondo de la polémica en que se debaten los socialistas alemanes. Desvinculándose de las opiniónes más radicales de Karl Marx o de Bakunin, el socialista alemán Ferdinand Lasalle ya había intentado en los años sesenta una alianza con Bismarck con el fin de permitir que la clase obrera mejorara sus condiciones en un ambiente de concordia; sentaba así las bases de una corriente reformista que no desaparecerá nunca del socialismo alemán, como muy pronto iba a demostrar Bernstein en Erfurt. Frente a sus teorías sobre la superación de la lucha de clases y la necesidad de convertir a la organización obrera en el «partido de las reformas socialistas y democráticas», se alzan las voces de Kautsky y Bebel abogando por la inevitable caída del capitalismo y la necesidad de crear una gran organización obrera que sepa tomar el relevo de la burguesía en decadencia. Finalmente, los congresistas, reunidos en Erfurt, optarán por esta segunda línea y encargarán a Kautsky la redacción del programa.

Este sitio web utiliza cookies, propias y de terceros con la finalidad de obtener información estadística en base a los datos de navegación. Si continúa navegando, se entiende que acepta su uso y en caso de no aceptar su instalación deberá visitar el apartado de información, donde le explicamos la forma de eliminarlas o rechazarlas.
Aceptar | Más información