Antonio Ruiz

10/04/2026 1.677 Palabras

Vida y obra Su curioso apodo, El Corcito o El Corzo, lo recibió durante su niñez debido a su gran parecido físico con un famoso torero español de la época. A lo largo de su carrera, logró desarrollar un lenguaje pictórico sumamente personal e inconfundible, alejado del monumentalismo épico del muralismo oficial para centrarse en el costumbrismo, el humor irónico y el detalle minucioso, acercándose a las fronteras del surrealismo y el realismo mágico.

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