Desórdenes en China y Japón

14/08/2024 13.591 Palabras

Introducción En tiempos de Marco Polo o de Luis XIV de Francia, China no era para Europa más que un sueño, pero durante el siglo XIX Europa se sintió bruscamente investida de una misión civilizadora. Los romanos, civilizadores de la Pax romana, y Napoleón I, en nombre de la libertad, se habían creído, en su época, responsables de los destinos de la humanidad. Disponiendo ahora de un gran poder industrial, los europeos tomaron en sus manos la antorcha de la felicidad humana. Verdaderamente los progresos de su industria parecían un argumento decisivo para quienes, falseando la realidad, comenzaban por declarar que el potencial industrial era la prueba suprema del valor de las naciones.

This website uses its own and third-party cookies in order to obtain statistical information based on the navigation data of our visitors. If you continue browsing, the acceptance of its use will be assumed, and in case of not accepting its installation you should visit the information section, where we explain how to remove or deny them.
OK | More info