Hombre de Tepexpan
El descubrimiento El 22 de febrero de 1947, el geólogo y arqueólogo alemán Helmut de Terra, acompañado por el ingeniero Alberto Arellano y el físico Javier Romero, realizó uno de los hallazgos más espectaculares de la arqueología mexicana del siglo XX. Trabajando en las inmediaciones del poblado de Tepexpan, en el Estado de México, a orillas del antiguo lago de Texcoco —hoy prácticamente desecado—, el equipo descubrió un esqueleto humano incompleto reposando a tan solo 48 centímetros de profundidad en los limos lacustres del Pleistoceno Superior. El cuerpo yacía boca abajo, posición inusual que daría lugar a numerosas especulaciones sobre las circunstancias de su muerte.
Está viendo el 8% del contenido de este artículo.
Solicite el acceso a su biblioteca para poder consultar nuestros recursos electrónicos.
Ventajas de ser usuario registrado.
Acceso sin restricciones a todo el contenido de la obra.
Sólo información contrastada de prestigiosos sellos editoriales.
Contenidos de renombrados autores y actualizaciones diarias.
La nueva plataforma del Consorcio ofrece una experiencia de búsqueda de fácil manejo y de gran usabilidad. Contiene funciones únicas que permiten navegar y realizar consultas de manera ágil y dinámica.
Convenios especiales: Enseñanza Bibliotecas públicas