... lasentencia de suspensión de empleo ysueldo.1927 - Colabora con versos y prosas en lasHojas Libres de Eduardo Ortega yGasset en Hendaya (Francia).- El 26 de abril, el hijo de EduardoOrtega y Gasset ...
... d& 233; aqu& 237; todo. Pide sin reservas, negro; pues tus amos no han cambiado en nada desde que te fuiste.Grito de gloria de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII ...
... ado a leer previamente en el fondo de su alma, & 161;y conced& 237;dole el privilegio y la gracia de vencerla Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI ...
... ;as, algo de ese entusiasmo de juventud que remueve fibras ya insensibles en los & 250;ltimos lustros de la existencia.Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII ...
... u pregunta.–Entonces reza otra vez; reza la oración de los moribundos. Estremecióse el cuerpo de Eduardo, cuya faz palideció. Intentó otra vez libertarse, retorciéndose a un lado y a otro y tirando ...
... se habían hecho, pasaron a manos del juez del crimen que instruyó la causa del valiente Juan Moreira. Juan Moreira de Eduardo GutiérrezPrólogo - I -II -III - IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII ...
... inclinada ligeramente a un lado y un aire lleno de dignidad, Areba se dirig& 237;a al sal& 243;n de recibo.Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI ...
... las partidas de la Hermandad, y para holgarse mejor de su luna de miel en lo m& 225;s salvaje de la floresta.Ismael de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII -XIII -XIV ...
... surcaban ya los botes, not& 243; que estaban a& 250;n desiertas, y encaminose resueltamente a la barca de Marcelo.Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X ...
... Luego, entre risas y expansiones, la partida desapareci& 243; en un bajo, y don Anacleto en un abra del monte.Grito de gloria de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII ...
... desnudo realismo de este cuadro; y cubriendo con la manta los despojos, de all& 237; se arranc& 243; violentamente.Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX ...
... viajan el rey Jorge V, y su egregia esposa, junto al príncipe de Gales, Eduardo, y su hermano Jorge. La aparición de Eduardo produce una enorme emoción después de que su padre le...
... leyes divinas y las leyes escritas, sean respetados y garantidos en todas la latitudes del suelo argentino. Juan Moreira de Eduardo GutiérrezPrólogo - I -II -III - IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII ...
... ;scara hacia el rumbo del escuadr& 243;n, y dejose caer desvanecida en su lecho de tr& 233;boles y gramillas.Ismael de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII -XIII -XIV ...
... ;a miedo a sus propios br& 237;os, con la misma asombrosa facilidad con que los exasperaba y embravec& 237;a en hora oportuna.Ismael de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI ...
... las venas de Bernab& 233;- uno de los orientales m& 225;s bravos que haya abortado la leonera de los caudillos.Ismael de Eduardo Acevedo DíazI -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI -XII -XIII ...
... ce& 241;o adusto, se hallaba enmedio de la glorieta.Era Ra& 250;l Henares.Brenda no se movi& 243; de su sitio.Brenda de Eduardo Acevedo DíazPrólogo -Brenda -I -II -III -IV -V -VI -VII -VIII -IX -X -XI ...
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